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viernes, febrero 12, 2010

Improvisando greguerías

“Lo que gritan los seres confusamente desde su inconsciente, lo que gritan las cosas…”, así definía Ramón Gómez de la Serna al género literario que formalizó (pero no descubrió): la greguería. Estas metáforas humorísticas e ingeniosas se pueden convertir en delicias para el alma:

Como daba besos lentos, duraban más sus amores.

Entre los carriles de las vías del tren, crecen flores suicidas.

Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueños.

Todas las anteriores fueron imaginadas por Gómez de la Serna; para desgracia del incauto que lea esto también hice algunas:

Los ojos de la joven lectora tenían índice y estaban numerados.

La ofensa más grande es apuntarle a alguien con ese dedo de metal que llaman revolver.

Intentaba ser sincero y todo lo que decía lo blanqueaba al sol.

El sonido de los dedos sobre las teclas es el sonido de la lluvia (compuesta de ideas) al caer.

Sin duda la greguería es literatura que solo su fundador puede realizar con éxito total. Más greguerías de Ramón Gómez (y otros aspectos de su trabajo) aquí.

domingo, enero 24, 2010

Fórmula para hacer un tango

Se toma un payador y se recuesta tranquilo en su catrera; se busca a una percanta que llegue al conventillo y seduzca al trovero que decide abandonar a su pobre viejita para lanzarse de lleno a la milonga y a la farra. Se consigue un bacán que enamore a la mina, a fin de que ésta se marche con él, dejando amurado al payador, que entonará un lamento con música de bandoneón.

Pasado algún tiempo, se hace que el bacán abandone a la mina, motivo por el cual esta regresa al bulín, totalmente arrepentida y prometiendo no volver a hacerlo más. El payador la abraza emocionado y le dice que la culpa no es de ella, pues por haber nacido en el cieno del arrabal, no podría dar de si otra cosa. Y con furia gaucha, le carga toda la culpa a aquel amigo infiel que a la percanta le regalaba vestidos de seda y la engrupía en lujoso sedán. A continuación se mudan para un barrio reo, conformes a olvdiar el incidente.

Queda pendiente lo relativo a la "pobre viejita" que con la debida oportunidad tendrá que haber fallecido.

Adendum: El texto es de un misterioso autor que se esconde bajo el seudónimo de "Dr. R. E. Lajo"

lunes, noviembre 23, 2009

Bioy Casares y la educación universitaria

El escritor Adolfo Bioy Caseres (quien por desgracia es más conocido en estas latitudes por ser el “cuate de Borges” que por su obra) obsequia esta reflexiva frase en labios de uno de sus personajes de "Planes para una fuga al Carmelo" en el volumen Historias Desaforadas:

“Ya nadie sabe que puede estudiar solo. El que está en un aula donde hay un profesor, cree que estudia. Las universidades, que fueron ciudadelas del saber, se convirtieron en oficinas de expendio de patentes. Nada vale menos que un título universitario.”

Ese es el arte que han perdido los universitarios, el ser autodidactas.